The Pooch-mom Blog

Detrás de
Dogs & Hugs

Mi nombre es Lorencita Villegas, tengo 27 años y estudié Mercadeo y Comunicación de Moda y aunque ese es un tema que me encanta, mi verdadera pasión son los animales, en especial los perros. Desde que era una niña soñaba con tener muchos perros, pero no cualquier perro, quería tener perros rescatados de la calle… soñaba y dibujaba mi veterinaria llena de perritos en adopción, ninguno de raza, todos de la calle. 

Todas las fotos familiares y los paseos a la finca eran iguales, mientras todos estaban en la piscina y comiendo helado yo estaba recogiendo cualquier animal que estuviera cerca a mi, me encantaban, los quería cuidar y proteger aunque casi nunca lo lograra por obvias razones, tenía 4 años. También me sentía muy diferente de mis amigas, a todas les gustaban las Barbies pero a mi me gustaban los peluches y jugar a ser su doctora (aka veterinaria), mi hermana veia peliculas de las princesas de Disney y yo solo quería ver El Zorro y El Sabueso, La Dama y El Vagabundo, Bambi y Dumbo.

Me crié con cuatro perros, tres donde mi papá y uno donde mi mamá. No se cuando llegó Jill, creo que ella estuvo desde antes que yo existiera, era mi Pastor Alemán, recuerdo que fue mi primer amor perruno, yo bajaba el plato de la mesa para comer en el piso con ella, me arrunchaba con ella, todo con ella…Saffron y Fiana llegaron después, eran Beagle, llegaron y eran muy cachorros, tanto que Jill los adoptó y los cuidaba como si fueran sus hijos. Donde mi mamá estaba Lulú, mi French Poodle miniatura, la verdad ella no duró mucho en la casa porque en una salida de compras en Diciembre ella se quedó sola en la  casa y acabó con el pesebre y el árbol de navidad, ¡chao Lulu! 

Creo que ese modo de crianza me reforzó ese amor por los animales (perros específicamente) y aunque fuera involuntario mis papas sin saberlo me dejaron con ganas de tener un perro, porque Jill murió cuando yo era pequeña, Saffron y Fiana se fueron a vivir a una finca (una de verdad, donde yo iba a verlos los fines de semana) y Lulu se fue a vivir con una señora de la oficina de mi mama. Así que cuando tenía 9 años después de rogarle mucho a mi mamá hice un pacto con ella, si al final del año mis notas eran todas 9 y 10 me dejaba tener un perro. 

En la cabeza de mi mamá (y creo que de todo el mundo) eso nunca iba a pasar y yo nunca iba a tener un perro, es decir, pensaban que solo era un capricho mio pero no era el caso, me esforcé todo el año y al final mi mamá no tuvo otra opción que cumplir con su palabra. Fue ahí cuando llegó Nina, una Lhasa Apso que estuvo conmigo hasta el 26 de Marzo del 2016, tuvimos la mejor compañía durante 13 años, Nina pasó de ser el perro de la casa a ser un miembro más de la familia (iba conmigo a las entregas de notas, ¿fiesta de halloween en el colegio? obviamente Nina estaba invitada, me acompañaba al gimnasio, en fin… no nos separabamos). La historia de Nina es muy larga y todavía muy dolorosa para mi así que vamos a resumirlo para concluir que ella fue, es y será mi inspiración para hacer lo que hago, gracias a ella es que decidí rescatar perros de la calle, lo hago en su honor. 

Desde ese momento no dude un dia mas lo que quería hacer con mi vida, Nina me dejó muy claro cual era mi destino, cuál era mi pasión, cuál era mi sueño… Este blog nace para contarles todo lo que hago dia a dia, las decisiones que me han convertido en lo que soy hoy en dia, los errores de los cuales he aprendido y las anécdotas más lindas que he tenido. A medida que este blog se vaya desarrollando espero tener muchas mas anecdotas para compartir y ojala encuentren aquí una inspiración para ayudar a los que no tiene voz de una u otra manera, que de algún modo se unan a mi propósito y logremos juntos cambiar la sociedad y acabar con el sufrimiento de miles de vidas inocentes que dia a dia se apagan por no tener voz. Vamos a ser su voz.